1/8/20

Y las asociaciones cannábicas. ¿Que tienen que decir en todo esto?


Voy a seguir repartiendo sinceridad y alejando a muchos adeptos, pero quizás atrayendo a otros muchos que me sí interesan.

Esta historia no va a gustar a muchísima gente, pero cómo digo, aquí tan sólo reparto verdades.

Hace 7 años tuve un proyecto que me volvió un poco loco no conseguir llevarlo a cabo. Pasaron muchas cosas alrededor de ese proyecto, y me afectó enormemente, además otras cosas de mi vida cotidiana que también me estaban afectando.

Fuí a pedir ayuda a un psiquiatra, y se me dijo que tenía un trastorno bipolar.
Es cierto que del modo que le describí la situación, lo más fácil era llamar paranóias a eso que me estaba pasando.

Mi vida, en general, y no hay porque dar más detalles, ha sido una mierda pinchada en un palo desde que tengo uso de razón. Sin embargo, a día de hoy, a lo único que se culpa de todos mis males, es a la marihuana.

En el centro al que estoy yendo, les conté mínimamente algunos de mis proyectos megalómanos.

Sólo por eso, por contárselos, el especialista me dijo que estaba en fase hipomaníaca, adiminastrándome una dosis mayor de medicación.

La cuestión es que esa medicación, siempre supliqué que no se me administrara por los graves efectos secundarios que genera en mi organismo y en mi propia cabeza.

A día de hoy, llevo varios meses luchando por abandonar yo mismo la medicación, pues a pesar de pedírselo muchas veces no me facilitaron otro tipo de tratamiento, ni tampoco me facilataron en su día la petición que le hice a mi psiquiatra de un cambio de médico.

Como digo, llevo meses sin tomar apenas medicación, y tras superar el mono que ésta provoca en cualquier ser humano, me siento vivo; enfadado con el mundo, pero vivo. Y llevo, a día de hoy, más de 2 años fumando marihuana a diario, otra vez.

Yo sólo siento que el cannabis me relaja, me ayuda a superar dolores que no se ven, y me ayuda a creer que soy feliz en esos pequeños ratos en los que disfruto de mi porro.

Me gustaría contar que toda esta página, empezó un día qué, fumándome un porro, y agilipollado mirando para una de mis paredes, me pregunté:

-"¿Cómo sería una pared de plástico?"

Se lo dije por whatsapp a una buena amiga, y me dijo:

-Ya estás fumando, ¿no?

Le dije que sí, un poco avergonzado, pero busqué información, y encontré todo un mundo de ladrillos de plástico muy diferentes cada cuál.

Ese dìa pensé:

"¡Joder! Es verdad que tuvo la idea otro, antes. Pero he tenido la idea del siglo, y además, ya lo han hecho otros por mí antes, y me han dado gratis la información al hacerla pública en internet..."


Entonces, empecé a pensar, y pensar, y buscar información y datos, y vi lo inmensamente posible que es todo esto.

No le he contado nada a mis médicos, pués me da miedo que me vuelvan a subir la medicación y que ya no pueda hacer absolutamente nada.
Con lo que sí tendría que darles la razón de que estoy maníaco por convertirlo en algo imposible, pués siempre juraré ante quién haga falta, que mis depresiones no son depresiones de un bipolar, sino que son depresiones producidas por un mal tratamiento.

Sin embargo, si el sector del cannabis, legal, alegal y/ó ilegal, ayuda de algún modo en esto, quizás incluso podamos demostrar, o bien, claros beneficios del cannabis para luchar contra el Trastorno Bipolar, o bién, graves errores médicos cometidos conmigo que me tendrían que dar derecho a una gran indemnización, pués me parece muy poco casual llevar 20 años con depresiones, y qué sólo sea capaz de salir de ellas a medida que voy dejando los medicamentos, en este caso, podría hacer también posible ésto mucho más rápido. Pues a pesar de los muchos diagnósticos psiquiátricos que ya me han puesto encima. Sigo sin ser capaz de estar de acuerdo con ninguno.

Además tengo una lucha personal e intransferible contra la Seguridad Social, pues a pesar de lo que os he contado, y de ser el único que sabe que se siente bien sin medicación, cuándo peor estaba se me retiró una pensión de incapacidad sin el más mínimo motivo justificado, con lo que me he sentido poco más que un recorte en algún momento.

Después de que la justicia me diera la razón, dejando constancia en la sentencia que no había lugar a revisión del grado, pués el diagnóstico era exactamente el mismo que había originado la incapacidad, y que debido a las características de dicho trastorno, no se me debía cambiar el grado de incapacidad a pesar de poder existir periodos de estabilidad, recuperé el derecho a mi pensión.

Venía cobrando unos 1.150€ mensuales con 14 pagas. pero hace algo más de un año me volvieron a llamar de la inspección.
Después de presentar los informes psiquiátricos, y la sentencia judicial de hacía tan sólo 18 meses, me reducen la pensión a un 55%, otra vez, sin causa justificada.

A día de hoy cobro 619€ con 14 pagas, cantidad bastante decente para lo que son mis gastos, pero estoy esperando el juicio que debería de llegar en febrero. y sólo quiero dejar claro publicamente, que si quiesiera podría hacerme un poco el gilipollas, tomar la medicación y recuperar la pensión completa más los atrasos de 2 años. Pero me niego a vivir indígnamente, aunque sólo sea en mi interior. Y deséo que se reconozcan una serie de errores que se han cometido conmigo.

Además, llamémoslo justicia kármica, o si queréis, venganza, pero he tomado hace tiempo la decisión de hacer saber a cuánta más gente los derechos económicos que tiene si sufre una discapacidad, así qué, pronto colgaré algún artículo dando información de cómo solicitar algunas ayudas aquí en España qué, tan sólo, mejorarían ligeramente la vida de personas impedidas por razones de salud.

Esta página en sí. Tal y cómo llevan actuando mis médicos durante los últimos 7 años. Supondría para ellos una clara fase de manía.

Yo dejo aquí toda esta información personal y veraz. Y cada cuál que la use como considere.

Yo simplemente voy a continuar con todas mis luchas. Y si eso es estar enfermo, creo que casi todos lo estamos, o al menos, lo mejor para todos sería estarlo.


Temazo de Rupatrupa con mi voz superpuesta.